Universidad de Chile se impuso al pésimo estado de la cancha, al rival y a los temidos 3 mil metros sobre el mar que hicieron mella en Cruzeiro pero no en la escuadra universitaria que se trajo a Chile tres puntos dorados para la clasificación a octavos de final. En un encuentro histórico, la “U” se sobrepone a la mala racha que tenía hasta el momento y queda más cerca de cumplir el objetivo en la Libertadores.
Hacía falta un partido de éstos. Hacía mucha falta para la hinchada un duelo en que se volviera a sentir, a palpitar el espíritu de lucha que por décadas ha identificado a esta institución. Y es que el encuentro con Real Garcilaso, nos recordó a muchos, las proezas conseguidas por este club en sus glorias pasadas.
También había bronca, preocupación e incertidumbre antes de disputar la tercera fecha del grupo cinco, porque la “U” hace rato no venía bien. Se sabía que la zaga peruana tenía como fortaleza su localía y así lo había hecho sentir frente a los brasileños en el debut, por lo que haberlos vencido en Huancayo fue una victoria más que meritoria para los dirigidos del Relojito Romero.
Si bien la “U” manejó el primer tiempo con las aproximaciones de Lorenzetti, Rojas, Fernández y Martínez en medio terreno, sufrió con la apertura de la cuenta por parte de Ferreira que supo aprovechar un centro rasante que el Pepe Rojas no alcanzó a interceptar. Por suerte, Don Ramón tenía un fortísimo remate bajo la manga, que clavó en un ángulo para poner la paridad de tiro libre en los ’40 del primer tiempo. Solo cuatro minutos le había durado la alegría a Garcilaso.
Pero los Azules querían más. Real Garcilaso mostró relajos defensivos que bien pudieron ser cosechados por Mora o Gutiérrez, quienes se abrieron mucho para expandir el flanco del ataque, pero no tuvieron la profundidad suficiente para convertir esas instancias en goles. No obstante, cuando parecía que Romero le iba a dar un segundo aire a su equipo con el ingreso del Pato Rubio, fue precisamente “El Enzo”, que se encontró destapado en el punto penal y tras el córner que buscó su melenuda cabeza puso el 2×1 final.
La otra figura inesperada de la noche en el Centenario de Huancayo fue un convidado de piedra: Luis Marín. El portero que reemplazó a Johnny Herrera, tan criticado por la parcialidad tras comerse un gol contra O’Higgins el fin de semana pasado. Y es que Lucho, sacó una pelota imposible cuando restaban segundos para que terminara el cotejo. Lo cierto es que el exceleste tuvo momentos en el partido, tan dispares como sus últimas actuaciones, sin embargo, cuando hubo que salvar la plata, cumplió.
Otro que de seguro será enarbolado como prominente es Igor Lichnovsky. El zaguero que reemplazó a Cereceda por la banda, derribó a un ariete peruano cuando se escapaba solo a marcar el 2×2 que hubiese sido lapidante para los estudiantiles. Una avivada de “El polaco” conjuró un peligrosísimo contragolpe que pudo aguar la fiesta a los pupilos de Romero, muchos hinchas en las gradas apuestan que de haberse tratado de otro defensa, la jugada habría terminado en celebración para los locales.
Con este resultado el “Romántico Viajero” re afirma su leyenda de ser el único club chileno en vencer en todo el continente y queda segundo en su grupo con seis unidades, detrás de Defensor de Uruguay por diferencia de gol. El próximo 18 de marzo vuelve a enfrentar a Garcilaso esta vez en Santiago, por lo que el triunfo es sumamente necesario para ratificar lo logrado en tierras Incas y asegurar el paso a la segunda etapa.