El presidente de Azul Azul está con así la sonrisa por los resultados de la "U" y asegura tener la clave para que el equipo siga en racha.
Cada vez que Carlos Heller rompe una silla del estadio el Bulla gana los partidos. “Salta en el tablón, salta en el tablón, salta en el tablón, que vamos a salir campeón”, así dice una canción de los chascones de Los de Abajo que ayer comenzó a sonar fuerte en el Nacional, tras la victoria ante Santiago Wanderers por 3-2. Pero al parecer el presi del Bulla se lo tomó muy al pie de la letra, porque fue el primero en romper su asiento. Y no es que a Carlos Heller se le haya caído su mórbida billetera en la butaca o ésta no haya soportado su “ponchera”, simplemente su “posa-tambembe” se hizo añicos... ¡Por segunda vez, consecutiva! “La semana pasada me pasó en Rancagua donde hasta se me rajó el pantalón y ahora nuevamente me sucedió en el Nacional. Al parecer está siendo una cábala por los triunfos de la ‘U’”, sentenció Heller. Y en el equipo laico, su palabra es ley. Pero ¡ojo!, él es el único que puede darse ese lujo, pa’ que los maldadosos de siempre no agarren papa. Además, la cosa no fue tan cómoda para el empresario sureño, ya que no pudo ni ver la jugada donde se fue expulsado el Pato Rubio, quien estaba siendo una de las figuras del equipo de Martín Lasarte: el mismo que no ha cedido ni un punto en el Apertura.