Aunque está muy cerca de firmar por la UC, el entrenador argentino aceptó escuchar la oferta que Azul Azul le tiene preparada. En tanto, el acuerdo con la casa de estudios por el estadio genera tensiones internas.
D. Reyes y E. Garrido
Parece carrera corrida, pero en Universidad de Chile no pierden las esperanzas de dar un vuelco espectacular en su competencia con Universidad Católica y convencer a Eduardo Berizzo de mudarse al CDA en el segundo semestre.
El entrenador argentino ya tiene un pie puesto en San Carlos de Apoquindo. De hecho, el gerente deportivo, José María Buljubasich, lo apostó todo por él, al jugarse por dejar a la UC en manos de un entrenador interino en el primer semestre del año.
Sin embargo, Berizzo aceptó escuchar la oferta formal que Carlos Heller, presidente de Azul Azul, prepara para intentar bajarlo de la grúa cruzada. Para la mesa de la U, el ex ayudante de Bielsa es indiscutida prioridad.
Detrás del "Toto" está la opción de Ricardo Gareca. El también trasandino es considerado muy caro (pide cerca de US$ 2 millones anuales), y además maneja una oferta seria de parte de Newell's. Entre las otras alternativas sorprende la de Miguel Ángel Russo, surgida en las últimas horas, pero tiene menos opciones que un DT que ya mostró ganas: Martín Lasarte.
Debate interno
Por otra parte, la decisión de la casa de estudios de que el futuro estadio solo pueda llamarse "Universidad de Chile", y que no pueda aliarse con ninguna marca comercial, genera tensión al interior del directorio de Azul Azul.
Tal como declaró el ex director Federico Valdés en estas páginas, una parte de la mesa ve inviable que pueda financiarse el recinto deportivo sin acudir al referido naming . Es más, juzgan que el acuerdo alcanzado por Heller fue muy precipitado, tema que será planteado en el directorio.
Incidente con hinchas
Al mal cierre de semestre de la U se sumó ayer un incidente entre Ramón Fernández e hinchas en el CDA, que terminó con la intervención de personal de seguridad del club.
La historia comenzó con la llegada del "10", en compañía de Gustavo Lorenzetti, Luciano Civelli y Enzo Gutiérrez, al campo de entrenamiento. Fue ahí cuando un simpatizante se tomó una fotografía con el rosarino y aprovechó el momento para recriminarle que el banderazo de la semana pasada no fue agradecido por el plantel.
Según testigos, Fernández escuchó el diálogo y habría dicho que no era necesario darle explicaciones "a estos mongólicos".
Ahí, ardió troya y los parciales universitarios se movilizaron para esperar la salida del volante argentino a quien, finalmente, no encontraron.
"Jamás dije algo contra la gente de la U", expuso Fernández al sitio oficial del club.