El terrible semestre de la U generará una cirugía mayor en su plantel, el más costoso del fútbol chileno.
Públicamente, el discurso de Azul Azul es que cualquier decisión está en espera hasta que se resuelva el nombre del nuevo entrenador, pero hay ciertos nombres que la concesionaria ya tiene "identificados" y que, a menos que el DT que llegue los pida expresamente, no vestirán la camiseta azul en la segunda mitad del año.
El caso más emblemático es sin duda Ramón Fernández. Salvo por "chispazos", el fichaje más costoso en la era post-Sampaoli (1,6 millones de dólares) jamás respondió al cartel que traía desde O'Higgins. Y aunque tiene contrato hasta el 2016, se le busca una salida (el mismo club de Rancagua y Unión Española son opciones), por lo que sus dos últimas imágenes en la U serán sus 6 fechas de suspensión tras agredir al árbitro Eduardo Gamboa en el pasado 'Superclásico' y el encontrón de ayer con barristas a la entrada del CDA.
Si es por no cumplir expectativas, César Cortés es otro caso. Aunque no tan caro (US$ 400 mil), cuando arribó venía de ser estrella en el Huachipato campeón del Clausura 2012 y habitué en las nóminas locales de la selección, pero "Chester" no encontró su puesto con ningún entrenador y, aunque su contrato lo liga por dos años más, se buscan opciones.
Otro con los días contados es Rodrigo Mora. El uruguayo apenas hizo dos goles, muy poco para un ariete que venía desde River Plate, por lo que su préstamo de seis meses no será extendido.
Tampoco se le renovará a Juan Ignacio Sills, quien desafortunadamente se lesionó de gravedad en la rodilla el año pasado, justo cuando mostraba su mejor rendimiento. Pero con el argentino Caruzzo, más la intención de darle más opciones a Igor Lichnovsky y Válber Huerta, su revancha sólo quedará en el terreno de las hipótesis.
Uno de sus mejores amigos en el plantel, Luciano Civelli, aún tiene carta vigente hasta el 2015, pero hace meses que se le busca una salida, tras jamás responder (entre lesiones y malas actuaciones) a los US$ 1,2 millones de inversión.
Paulo Magalhaes, eternamente resistido por la hinchada, tampoco seguirá. En su momento, "Maga" llegó por expreso pedido de Sampaoli, pero desde que éste se fue a la selección, su rendimiento cayó.
Algo similar a Roberto Cereceda, quien aunque terminó siendo titular, quedó marcado por el autogol que costó la derrota por la cuenta mínima contra los albos.
Listas "grises" y "blancas"
Pero no son los únicos nombres que se podrían ir. En un estado de evaluación hay cuatro jugadores, Francisco Castro, Enzo Gutiérrez, Sebastián Ubilla y Patricio Rubio. Todos nombres en delantera, justamente la línea del equipo que más críticas recibió en el semestre.
Ellos están a la espera del visto bueno del nuevo entrenador, pero si llega alguna buena oferta -sobre todo por Rubio-, no se harán esfuerzos enormes por mantenerlos.
Además, hay un grupo de referentes que tienen, a falta de un mejor concepto, libertad de decisión.
A Johnny Herrera y José Rojas no se les pondrá trabas si existe la opción de que aseguren el último gran contrato de sus carreras (ambos están sobre los 30 años) y depende de Osvaldo González si tiene la voluntad de resolver su conflicto contractual.
Y a no olvidar a Waldo Ponce, quien aún no da señales de retiro y, por el momento, sigue entrenando ad honorem en el CDA tratando de recuperarse de la seguidilla de lesiones que le han permitido jugar 45 minutos en el último año y medio.