El plantel azul está confiado en recuperar la senda del triunfo en el Superclásico, y esperan cerrar la clasificación la próxima semana en Montevideo para los octavos de final de la Libertadores.
SANTIAGO.- Faltaban aún 45 minutos, tiempo suficiente como para que Universidad de Chile pudiera intentar algo más ante un Cruzeiro que lo vencía por 2-0. Sin embargo en las galerías del Estadio Nacional el mensaje era otro, uno que no admitía doble lectura: El superclásico ante Colo Colo se debe ganar como sea.
Y tras la caída frente a los brasileños, los jugadores acusaron recibo. "Tenemos que tomar la derrota de la mejor manera porque a los tres días tenemos el clásico. Sólo nos jugamos en lo anímico, pero sabemos que para la gente es muy importante, y queremos ganarlo para luego buscar la clasificación", afirmó Juan Rodrigo Rojas.
En ese mismo plano se mostró Ramón Fernández, quien aseguró sobre el próximo duelo ante los albos que "queremos darle una alegría a la gente el domingo ganando el el partido. Hoy vino mucha gente a la cancha y no pudimos dárselas".
Por su parte, el capitán José Rojas adelantó que la victoria ante un rival que no los vence desde el 2009 en el Estadio Nacional, no sólo debe ser por el hincha azul sino también "por nosotros y la institución. Jugamos de local y es importante quedarnos con los tres puntos".
Mientras que Roberto Cereceda, quien ha disputado el trascendental duelo con ambas camisetas, cree que "estos son partidos especiales. Hay que mantener la mentalidad y dejar todo para poder ganar".
Por esta razón el técnico universitario Cristián Romero ya aseguró que no habrá rotación frente al cuadro de Macul el próximo domingo a las 15:30 en Ñuñoa. "Es el partido más importante de la institución y lo vamos a jugar con toda la gente", agregó el DT azul, quien hará su debut como entrenador en este tipo de partidos.
El resto del plantel azul se marchó del Estadio Nacional en silencio tras una caída que habrá que olvidar rápido. Los últimos objetivos del semestre se definen en cuatro días y en la U aún no se quieren despedir.
La preocupación y la alegría
Dos escenas opuestas hubo en la zona mixta del Estadio Nacional tras el duelo ante Cruzeiro. De un lado, la alegría de Enzo Gutiérrez. El delantero ya se encuentra casi recuperado de su última lesión y volvería a entrenar normalmente la próxima semana.
Pese a que no viajará a Uruguay para el duelo ante Defensor Sporting, el argentino planea volver antes del final del campeonato.
Del otro lado, la preocupación de Matías Caruzzo. El ex defensa de Boca Juniors no sólo se marchó expulsado del duelo ante los brasileños y se perderá el trascendental partido ante los charrúas. También dejó el recinto de Ñuñoa entre vendas y sin caminar con seguridad. Pese a ello, el zaguero llegaría sin problemas al domingo.
Y tras la caída frente a los brasileños, los jugadores acusaron recibo. "Tenemos que tomar la derrota de la mejor manera porque a los tres días tenemos el clásico. Sólo nos jugamos en lo anímico, pero sabemos que para la gente es muy importante, y queremos ganarlo para luego buscar la clasificación", afirmó Juan Rodrigo Rojas.
En ese mismo plano se mostró Ramón Fernández, quien aseguró sobre el próximo duelo ante los albos que "queremos darle una alegría a la gente el domingo ganando el el partido. Hoy vino mucha gente a la cancha y no pudimos dárselas".
Por su parte, el capitán José Rojas adelantó que la victoria ante un rival que no los vence desde el 2009 en el Estadio Nacional, no sólo debe ser por el hincha azul sino también "por nosotros y la institución. Jugamos de local y es importante quedarnos con los tres puntos".
Mientras que Roberto Cereceda, quien ha disputado el trascendental duelo con ambas camisetas, cree que "estos son partidos especiales. Hay que mantener la mentalidad y dejar todo para poder ganar".
Por esta razón el técnico universitario Cristián Romero ya aseguró que no habrá rotación frente al cuadro de Macul el próximo domingo a las 15:30 en Ñuñoa. "Es el partido más importante de la institución y lo vamos a jugar con toda la gente", agregó el DT azul, quien hará su debut como entrenador en este tipo de partidos.
El resto del plantel azul se marchó del Estadio Nacional en silencio tras una caída que habrá que olvidar rápido. Los últimos objetivos del semestre se definen en cuatro días y en la U aún no se quieren despedir.
La preocupación y la alegría
Dos escenas opuestas hubo en la zona mixta del Estadio Nacional tras el duelo ante Cruzeiro. De un lado, la alegría de Enzo Gutiérrez. El delantero ya se encuentra casi recuperado de su última lesión y volvería a entrenar normalmente la próxima semana.
Pese a que no viajará a Uruguay para el duelo ante Defensor Sporting, el argentino planea volver antes del final del campeonato.
Del otro lado, la preocupación de Matías Caruzzo. El ex defensa de Boca Juniors no sólo se marchó expulsado del duelo ante los brasileños y se perderá el trascendental partido ante los charrúas. También dejó el recinto de Ñuñoa entre vendas y sin caminar con seguridad. Pese a ello, el zaguero llegaría sin problemas al domingo.