Eduardo Berizzo saluda al capitán de Universidad de Chile, José Rojas.
“Ahora depende de Eduardo (Berizzo). Nosotros ya hablamos sobre el tipo de trabajo que tenemos pensado de aquí al futuro, le planteamos nuestro deseo de contar con él. Más no podemos hacer. Sólo esperar”. Esta confesión de un alto directivo de Azul Azul, horas después de la eliminación de Universidad de Chile de la Copa Libertadores no hizo más que ratificar el alto grado de seducción que provoca el todavía entrenador de O’Higgins en las altas esferas del cuadro laico.
En la concesionaria, creen haber agotado todas las instancias para convencer al “Toto”, que en cada conversación sostenida con personeros de la institución, ha sido enfático en señalarles que no tomará ninguna decisión sobre su futuro hasta que finalice el Clausura.
Saben que la UC también está luchando fuerte para contratarlo y que cuenta con la eventual ventaja de que José María Buljubasich es su compadre, sin embargo, creen que lo que le ofrecen en la “U” es superior en todo sentido.
Incluso, el propio Carlos Heller, el flamante presidente de Azul Azul, se ha contactado personalmente con Berizzo en un par de ocasiones para expresarle el deseo de que sea el próximo técnico de la “U”. No han querido dejar ningún cabo suelto con el fin de que no se les escape. Entre ellos, la duración del contrato, que sería superior a un año.
En Universidad de Chile están dispuestos a cumplirle todos los requerimientos que solicite el DT. Saben que es un entrenador que no se mueve por el dinero, como lo demostró al rechazar una millonaria oferta del fútbol mexicano hace apenas un par de semanas, pero que sí exige ciertas condiciones intransables como, por ejemplo, la de no permitir intromisión en su trabajo.
Los directivos azules, además de Heller, que han mantenido diálogo con Berizzo le han dicho que tendrá las mismas facilidades para llevar a cabo el mismo trabajo que desempeñó con éxito en Rancagua.
Las instalaciones del CDA también son considerados en Azul Azul como un punto a favor para inclinar la balanza.
El Plan B es Gareca
Igualmente, pese a ser optimistas en cuanto al hecho de poder cumplir con todas las exigencias para contar con Berizzo a partir del segundo semestre, lo cierto es que en Azul Azul siguen manteniendo vigente la carta de Ricardo Gareca.
Hasta el momento han sido tres las reuniones sostenidas con el ex entrenador de Vélez Sarsfield, quien por estos días se encuentra en Europa visitando amigos y viendo un poco de fútbol.
En el entorno del entrenador aseguraron que la próxima semana visitará Santiago para conocer las instalaciones del CDA, aunque no se sabe con certeza el día que aterrizará en Chile.
Los términos económicos del contrato de Gareca ya estarían incluso resueltos. El técnico habría pedido un millón de dólares por año , lo que habría sido aceptado por la concesionaria que rige los destinos de la “U”.
Berizzo y Gareca, en ese orden, le quitan el sueño a Carlos Heller y compañía. Habrá que ver lo que decide el “Toto” en las próximas semanas. En la “U” cruzan los dedos para que llegue lo antes posible al CDA.