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Las dudas que tienen sumida en la irregularidad a la “U” de Romero


Los azules viven su peor momento desde que el “Relojito” asumió como DT, en el cual suman cuatro partidos sin ganar y 12 goles en contra.
El inicio del ciclo de Cristián Romero como técnico de Universidad de Chileparecía ilusionar a los hinchas. La “U” lograba una contundente goleada por 5-0 sobre Ñublense, dejando atrás el accidentado inicio de torneo que experimentaron junto a Marco Antonio Figueroa.
Las cosas sólo mejoraban en el camino con la clasificación de los azules a la fase de grupos de la Copa Libertadores y la posterior victoria sobre Antofagasta, lo que mantenía vigente al cuadro universitario en dos frentes.
Sin embargo, las primeras llamadas de alerta comenzaron a surgir en medio de esta racha positiva que vivieron los azules. Los problemas defensivos que exhibió la línea de tres compuesta por González, Caruzzo y Rojas en la llave ante Guaraní fueron notorios, lo que finalmente se tradujo en la posterior derrota ante Santiago Wanderers.
Estos inconvenientes comenzaron a quedar expuestos tras el empate a 3 goles ante Audax Italiano, donde la “U” comenzaría su racha de partidos sin conocer la derrota, la que continuó con la goleada sufrida ante Cruzeiro por 5-1.
El papelón realizado en Belo Horizonte, que evidenció las descoordinaciones defensivas que tenían los universitarios en su última línea, provocó que Cristián Romero intentara un cambio en su esquema, pasando a una línea de cuatro.
Aún así, los problemas defensivos de la “U” no parecían terminar y nuevamente recibieron tres goles ante Unión Española, mostrando una vez más desatenciones en momentos claves del partido, específicamente un penal errado y tras el tercer gol de los azules, instantes donde los hispanos rápidamente lograron convertir dos goles.
Si bien en la derrota ante O’Higgins los azules mejoraron en esa faceta, de igual forma estuvieron expuestos al contragolpe de los rancagüinos, donde Gonzalo Barriga quedó mano a mano con Luis Marín y no increíblemente no pudo convertir tras eludir al portero.